Como hemos dicho en
otras oportunidades, el uso de Software Librei
es una condición esencial en el camino de lograr la Soberanía
Tecnológica. Respetar a los usuarios, a las comunidades, compartir,
tener la libertad de investigar un software, modificarlo y
distribuirlo, son sin duda elementos basicos y fundamentales en el
camino de la soberanía. Es condición necesaria pero: ¿Suficiente?
A
modo de brevísima revisión histórica podemos definir SOBERANÍA
como la capacidad de un pueblo o nación de definir sus leyes, elegir
sus gobernantes y que su territorio sea respetado.
En
1576 Jean Bodin en los seis libros de la Repúbica la define como el
“poder perpétuo y absoluto de la República” y soberano a quien
tiene el poder de decisión. En 1762 Jean-Jacques Rousseau define
soberanía como la capacidad del pueblo soberano de tomar las
decisiones. Estos planteos darían lugar a la Revolución Francesa y
su pensamiento es base de las democracias modernas. La Constitución
francesa de 1793 señala que la “soberanía reside en el pueblo”
En el derecho internacional
moderno, la soberanía es un
concepto clave, referido al derecho de un estado para ejercer sus
poderes.
A
fines del siglo pasado se introduce el concepto de Soberanía
Alimentaria como “el
derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente
adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y
su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo.”ii
Ahora bien:
entendemos que de la misma forma que un Estado implementa estrategias
de salud, educación, defensa de su soberanía territorial
controlando, por ejemplo, fronteras o su soberanía alimentaria
definiendo políticas agrarias; es necesario que se definan políticas
para lograr tener el 100% del control del software que utiliza para
su gestión, administración o para sus comunicaciones.
Imaginemos un
Estado o bloque regional como UNASUR o CELAR utilizando para su
gestión y sus comunicaciones exclusivamente Software Libre. Estaría
resuelto el conocer a cabalidad que es lo que hacen todos y cada uno
de los programas. Se definirían políticas públicas en materia de
elección de software para la educación, como por ejemplo lo hace
Argentina con el Sistema Operativoiii
Huayraiv
que integran los mas de 4.5 millones de netbooks que el gobierno ha
entregado a niños y jóvenes en el sistema educativo o en Venezuela
el uso de Canaimavvi,
sistema operativo utilizado en las estaciones de trabajo de la
Administración Pública desde 2011 y en la educación donde ya se
han entregado mas de 3.5 millones de computadoras a niños de la
educación básica. Huayra y Canaima se basan integramente en
Software Libre.
Si educamos niños
utilizando Software Libre lograremos hombres y mujeres que entienden
como natural el compartir, investigar y modificar todos y cada uno de
los programas que utilizan. Romperemos la lógica de que es “natural”
buscar el “botón verde” o “círculo azul”, abajo a la
izquierda, para desplegar el menú del Sistema Operativo que hoy se
utiliza mayoritariamente en las computadoras personales y puestos de
trabajo de todo el mundo y que es controlado por la gran
multinacional estadounidense.
Pero, siempre hay
un pero, ¿qué pasa cuando conectamos esos computadoras a las redes?
¿Quienes son los propietarios de la fibra o cobre que utilizamos
para acceder a Internet? Y cuando accedemos a redes sociales:
¿quienes son los grupos económicos y politicos detrás de Facebook,
Twitter o Google? ¿A que lógicas de mercado y políticas responden?
¿Podemos tener
total control de los datos que traficamos o almacenamos en “la
nube” (tema que abordaremos en otra nota) cuando no tenemos la
capacidad de acceder, investigar y/o modificar los programas que los
controlan? ¿La mentada “neutralidad de red” (tema que también
abordaremos en otra columna) que a grandes rasgos define que la
velocidad de acceso a Internet no puede depender de cuanto pagamos
por ello: ¿puede ser controlada y defendida por usuarios o Estados?
Son conocidos los acuerdos entre empresas como Telefónica o Claro en
varios países, que dan preferencia al tráfico de empresas o a redes
con las que tienen acuerdos económicos en desmedro del tráfico
hacia o desde otros sistemas o sitios web. ¿Cómo hace Uruguay, por
ejemplo, con el 100% de la fibra óptica soberana, en manos de
ANTELvii(que
llega a todos los hogares del país, desde la gestión del ex
presidente Pepe Mujica) para conectarse con sus vecinos Argentina o
Brasil donde los dueños de la fibra son corporaciones trasnacionales
y donde las condiciones son puestas por éstas últimas?
Sin intención de
ser retórico: alcanza con el uso de Software Libre para defender la
Soberanía Tecnológica?
CITAS:
ii
Declaración de Nyéleni, Selingué, Mali 2007
viiEnte
Estatal de Comunicaciones del Uruguay

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